Programa de la Junta de Gobierno

1. Reivindicaremos el reconocimiento de la profesión docente cualquiera que sea la titulación de la que se derive. La docencia no se puede considerar una actividad circunstancialmente derivada de una determinada especialidad. Al contrario, su ejercicio, cuando se realiza en la práctica docente –en la enseñanza reglada, claro está–, adquiere el rango de auténtica profesión. Y nuestro Colegio es el de los docentes. Y a nosotros nos toca velar por su consideración social y su prestigio profesional.

2. Lucharemos por que la consideración de la educación como prioritaria, como un derecho fundamental y una función de especial interés público –que reconocen no sólo la ley catalana sino también las leyes estatales y europeas–, se traduzca en la consideración de la profesión docente como una profesión de utilidad pública singular. Por lo tanto, evitaremos que prevalezcan visiones economicistas que la quieran devaluar, y defenderemos que se reconozca a los colegios profesionales del ámbito educativo un rango legal análogo al que disfrutan los colegios de otras profesiones que prestan a la sociedad un servicio público de importancia equiparable.
   
3. Velaremos por que el hecho de que la Ley de Educación reconozca a los Colegios profesionales del ámbito educativo considerándolos parte integrante de la comunidad educativa (art.19) se traduzca, a través del desarrollo reglamentario, en un conjunto de normas positivas que garanticen que los colegios profesionales puedan ejercer plenamente las funciones que la Ley les reconoce.

4. Debido a que nuestros Estatutos recogen los títulos profesionalizadores creados por la LOE ­–y también por razones históricas–, nuestra institución es el Colegio de los docentes. Por eso velaremos por que el desarrollo reglamentario de la Ley de Educación tenga siempre en cuenta a nuestro Colegio y reconozca siempre su derecho de representación y consideración, sin perjuicio de las prerrogativas de otros Colegios del ámbito educativo. En este sentido reclamaremos que se le reconozca este derecho a nuestro Colegio en la futura ley cuando establezca la composición del Consejo Escolar de Cataluña.

5. Como Colegio profesional de los docentes nos corresponde, por la ley de Colegios profesionales y por la propia Ley de Educación, la elaboración, actualización y aplicación del código deontológico de la profesión docente. Así lo hemos hecho. En consecuencia velaremos ahora por que el código deontológico sirva de herramienta eficaz para la autorregulación de los profesionales de la docencia con el objetivo final de servir eficazmente a toda la función educativa.

6. Potenciaremos la oferta de formación inicial y permanente en cantidad y calidad. Desde siempre la formación permanente ha constituido una de las actividades más constantes y relevantes del Colegio. Su programación ha ido creciendo a medida que ha habido que hacerla más extensiva debido al incremento de profesores en ejercicio. Desde hace tiempo hemos contribuido igualmente al diseño y configuración de la formación inicial del profesorado de secundaria. Con estos argumentos instaremos a la administración educativa para que nos delegue la formación permanente del profesorado en aquellos ámbitos y funciones que nos son propios. Más allá de la formación estricta para la profesión docente, ofreceremos también formación a los colegiados que, al margen de la docencia, se dediquen al ejercicio libre de la profesión en varios campos.

7. Pretendemos consolidar nuestro protagonismo institucional. Ello significa la voluntad firme de intervenir, con la justa pretensión de ser escuchados, en el amplio discurso y en el debate actual sobre los grandes temas que preocupan al país, en todas sus manifestaciones culturales, cívicas y políticas. El Colegio quiere tener capacidad de participación activa en el debate de esos proyectos, en su planteamiento, en su articulación y en su discusión.

8. Nos proponemos proyectar la imagen del Colegio por todos los medios a nuestro alcance para hacer más notoria en la sociedad en general su esencia y su existencia, sus funciones. También procuraremos poner nuestra institución y, en la medida que nos sea posible, los recursos de los que dispone al servicio de la sociedad civil, y hacer ofertas y atender demandas en este sentido.

9. Queremos incrementar la participación en actividades culturales y/o cívicas desarrolladas dentro o fuera del Colegio, establecer convenios de colaboración con el mundo universitario y empresarial y con instituciones culturales de ámbitos diversos para favorecer el intercambio de experiencias y la realización de actividades conjuntas.

10. Nos mantendremos en la posición inequívoca de fidelidad al país y de catalanidad. Aun así, y sin que este deje de ser el eje vertebrador de nuestro pensamiento, el Colegio también debe poder y querer expresar su opinión en el debate sobre los grandes temas de la educación que la coyuntura de relaciones con España y Europa propicia necesariamente.

Barcelona, ​​enero 2011